Gracias al gran avance tecnológico experimentado en las últimas décadas, el material escolar, en especial el libro de texto, ha sufrido grandes transformaciones que le han permitido disponer de un presencia mucho más atractiva e innovadora.
Con echar un simple vistazo a las imágenes superiores podemos comprobar cómo los libros de texto antiguos presentaban un diseño bastante austero en el que predominaban las letras, mientras que los dibujos, en blanco y negro o con leves tonos tierra, escaseaban.
Por el contrario, en los libros actuales el color inunda todas y cada una de las páginas gracias al gran número de ilustraciones presentes, por lo que se podría afirmar que las imágenes tienen más relevancia que el propio texto, pues ayudan al niño a centrarse en la temática y relacionarlo con la realidad que le envuelve.
Por otra parte, los libros antiguos eran como enciclopedias o manuales, estaban destinadas únicamente a la lectura, mientras que los actuales son mucho más dinámicos al contener actividades que permiten al niño reforzar los contenidos trabajados.




No hay comentarios:
Publicar un comentario