Jesús, el docente que se ha dirigido la visita, ha comenzado ésta con una vista atrás en el tiempo, introduciéndonos un poco en la escuela tradicional y en el contexto de la época, para lograr hacernos una pequeña idea de la situación del momento.
Posteriormente nos ha mostrado los diferentes materiales que se empleaban en la práctica docente de esos años, incluso nos ha dejado manipularlos, de forma que por primera vez en mi vida, he utilizado una pluma "de las antiguas", de esas que hay que impregnarlas de tinta para poder escribir. Me ha sorprendido la sensación que se percibe al escribir con ella, pues se nota mucho la fricción del metal con el papel, un tacto completamente distinto al que se experimenta al escribir con un bolígrafo o lápiz. No quiero pensar lo que sería escribir hojas y hojas con ella, aunque imagino que todo es acostumbrarse. También hemos ojeado el libro de texto que se empleaba entonces, la "Enciclopedia Escolar", que reunía todo el saber que los alumnos debían adquirir en las distintas etapas educativas, ya que había enciclopedias de distintos niveles. Más que el diseño, bastante austero, lo que ha llamado enormemente mi atención ha sido su contenido, pues además de incluir temas de matemáticas, conocimiento del medio, lengua... aparecían, incluso con mayor importancia, la religión, el régimen dictatorial de la época y aspectos relacionados con la vida en sociedad y el protocolo, evidenciando una clara distinción de género (pensamiento machista).
Realmente, me ha encantado el rato que he pasado en el museo, de hecho se me hizo bastante corto, ya que nos quedamos con muchas cosas en el aire. Por ello, creo que resulta de gran interés visitarlo y poder ojear con nuestras propias manos materiales a los que no podemos acceder hoy en día.

